Todos esperaban una mujer y nació hombre, en una humilde casa, con paredes rusticas, blanqueadas con cal, un techo de barro, y una puerta de latas.
Juana daba a luz a su segundo hijo, que nació casi muerto, envuelto con el cordón umbilical en el cuello, con un color morado y sangre muerta, la comadrona dijo que el niño había muerto.
Juana tomó la noticia con calma, ya que su hijo no tenia papa, y no tuvo ni curiosidad de verlo, dijo ¡ni modo!.
La comadrona dijo que deberían echarle el agua vendita como símbolo de que era un cristiano, y pidió una caja de cartón para ponerle dentro. La mamá de Juana fue a buscar la casa, muy peculiar, era de unos dulces y amargos chocolates.
Al momento que la comadrona, tomo en sus manos al angelito, se dio cuenta que el color se le había cambiado, estaba mas rosado, y sólo lo miro, puso en la casa a la criatura y de pronto se escucho un gemido, la comadrona de acerca a la caja que aun no la había cerrado y miró a la criatura y estaba llorando, lloraba con ansias.
Su primer llanto después de media hora, fue desesperante, y la comadrona le predijo a la madre, que el niño seria un gran hombre, si Dios no quiso que se muera por que le tenia preparado algo bueno en la vida para él, también recomendó y que lo cuide mucho, por que ese niño su único hijo varón seria su apoyo de por vida, Juana tomo todo con calma, y vio a su pequeño bebé, de piel rosada, y desnutrido, pero con ganas de sobrevivir.
Al tercer día, abrió sus hermosos ojos de color verde, Juana empezó a alegrarse, de que su hijo no hubiera estado muerto y desde entonces comenzó a darle mas cuidado, y a pensar de que el milagro de que el este vivo, era enorme.
Juana pidió ayuda a sus amigas y su madre, para ponerle el nombre ideal a su hijo, habían muchas opciones, pero había uno que le gusto mas a todos, Mateo.
Juana pidió al padre de Mateo que bautizaran juntos al niño, y también le pidió que reconozca con su apellido, pero el negó ser el padre, y difamo a Juana de ser una cualquiera.
Un 24 de Junio después de tres meses exactos después de que nació Mateo, el pequeño de hermosos ojos verdes y cabello rubio, fue nombrado ante los ojos de Dios y de toda la comunidad, como Mateo Gonzáles Pastrana, hijo legitimo de Juana Gonzáles Pastrana.
Los padrinos de Mateo juraron llevarlo siempre por el camino del bien, y no separarse de el hasta la muerte, claro eso fue después de unas cuantas semanas, pero no fue por la muerte sino por azares del destino.
Y así Juana fue observando el crecimiento de su hijo sola, a los nueve meses Mateo comenzó a dar sus primeros pasos, y al año ya caminaba muy bien y empezaba a decir sus primeras palabras. Angélica, la hermana mayor de Mateo era quien le ayudaba a Juana con sus cuidados, y ella se encargo de enseñarle a decir las palabras correctamente y sus primeras groserías.
A los tres años Mateo ya hablaba las palabras correctamente, y estaba acto para ir al kinder, y así fue.
En el kinder, Mateo por su baja estatura y se delicadeza sufría los abusos de otros niños, pero el era un niño muy inteligente, y cada día se lo veía mas y mas tímido, la razón era por que siempre estaba intimidado en la escuela. Cada día hablaba menos, gritaba menos, reía menos.
Nadie tomaba en cuenta este cambio, y vida continuo así, hasta que Mateo cumplió seis años, cuando nació Alba, su ultima hermana.
Al verla por primera vez Mateo supo que ella seria, su amiga, y dejo de sentir los celos que sentía antes de que ella naciera.
Juana por darles un mejor futuro a sus hijos decidió, irse a la gran ciudad, y dejo a sus tres hijos con la abuela Lucia.
Lucia era una mujer de voz ronca y fuerte, intimidaba a todo niño con sus gritos, de cabellos blanco, por su color natural y las canas, que cada año se le notaban mas, tenia la cara arrugada, y seca, por el sol. Su carácter amargado era por el sufrir de doce hijos, y las palizas que le propinaba su difunto marido.
Dos años te terribles abusos, paso Mateo, su abuela no lo quería por ser hombre. Su idea de que todos los hombres eran iguales, hacia que Mateo pague las consecuencias. De cada desgracia de la casa Mateo era el culpable, siempre vivía en juicios, la juez nunca le daba la razón y terminaba como en prisión por los castigos.
Mateo empezó a darse cuenta de lo injusta que era la vida, y deseaba ser mujer, para ser querido por su abuela, para poder agradarle. Y cada ver sentía que ser hombre era lo peor.
Después de los dos años, Juana llevo a Mateo a la gran ciudad, y dejó a Alba con la abuela Lucia.
Mateo sentía la vida como el cascaron de un huevo, al pequeño golpe se rompe, así que el tenía que ser inteligente y actuar con prudencia en una ciudad tan grande como en la que estaba, por que podría perderse, su horrible miedo no le dejaban dar diez pasos, por que al primero se sentía perdido.
Hasta que se sintió seguro de caminar solo en la ciudad pasaron un par de años, hasta que llego su adorada hermana Alba.
Años después murió lucia su abuela, fue un acontecimiento que les cambio la vida completa, ya que en la enfermedad de lucia Juana gasto todo el patrimonio que tenían.
Pero Mateo a pesar de eso empezó a lograr sus sueños.
Desde que llegó a la ciudad soñaba con actuar a los doce años comenzó a hacerlo, a los quince entro a la televisión, pero la televisión es para los grandes y con dinero, pues no duro mucho tiempo. pero sus sueños ya estaba hechos realidad.
Así fue como Mateo comenzó en la lucha constante de lograr sus metas, y va logrando una a una, poco a poco y con persistencia.
Se dice que el se fue de su casa a los dieciocho años, a vivir solo y a otra ciudad, y que su vida se ha transformado en logros, y cada vez esta mejor.